ADF International

La demanda por la prohibición de rezar en Ealing se presentará ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos

Resumen

  • Primer caso que impugna las zonas de censura ante el Tribunal Europeo
  • La solicitud se presentará en los próximos meses

LONDRES/ESTRASBURGO (5 de mayo de 2020) – Alina Dulgheriu, la joven madre que desafió la orden que prohibía rezar en torno a un centro abortista en el distrito londinense de Ealing, ha anunciado que presentará su caso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.  El Tribunal Supremo del Reino Unido denegó el permiso para apelar en marzo, dejando al Tribunal Europeo como su última opción legal para impugnar esa orden. Implantada en abril de 2018, la orden tipifica como delito actividades como la oración silenciosa y el ofrecimiento de ayuda. La joven madre había recibido ella misma ayuda de voluntarios provida y sostiene que la ordenanza viola los derechos fundamentales a la libertad de expresión, de reunión y de religión.

“La medida desproporcionada y de gran alcance adoptada por el Consejo de Ealing supone una grave amenaza para la libertad de expresión, de reunión y religiosa. Establece un precedente preocupante y proscribe incluso la más compasiva asistencia así como la oración silenciosa. En una sociedad libre, las autoridades no sólo criminalizan los discursos con los que no están de acuerdo. Las pruebas demuestran que cientos de mujeres -como Alina- han aceptado la ayuda ofrecida por grupos pacíficos provida fuera de los centros abortistas”, dijo Ryan Christopher, responsable principal de políticas de ADF International con sede en Londres.

Amenaza a la libertad de expresión y de reunión

La Sra. Dulgheriu, una madre de la localidad, impugnó la orden del Consejo de Ealing ante el Tribunal Superior poco después de que entrara en vigor en 2018. Ella se había sentido capaz de dar a luz a su hija después de recibir apoyo fuera de un centro abortista. El Tribunal Superior consideró que la zona de censura violaba los derechos fundamentales, pero dictaminó que la orden estaba justificada y ordenó a la Sra. Dulgheriu que pagara las costas legales. El Tribunal de Apelación desestimó la apelación de la Sra. Dulgheriu en agosto de 2018.  El permiso para apelar a la Corte Suprema fue entonces rechazado en marzo de 2020.

Al explicar su decisión de apelar, Alina Dulgheriu dijo: “Mi pequeña está aquí hoy por el apoyo práctico y emocional que me ofrecieron fuera de un centro de Marie Stopes, y presenté la apelación para asegurarme de que a otras mujeres no se les quitara esta opción de apoyo esencial”. Es impensable que ninguna institución criminalice la ayuda a una mujer para mantener a su hijo.”

Llevan a los tribunales de derechos humanos las zonas de censura

Sin posibilidad de apelación en el Reino Unido, presentará su caso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo. El Tribunal Europeo es responsable de asegurar que los 47 países que han ratificado el Convenio Europeo de Derechos Humanos respeten sus términos. 820 millones de personas están sujetas a sus sentencias.

“En nombre de proteger la ‘posibilidad de elegir’, esta zona de censura ha eliminado toda alternativa para las mujeres vulnerables que sienten que no tienen otra opción que abortar. Al criminalizar incluso el ofrecimiento de ayuda más básica, Ealing ha ido mucho más allá de lo que es razonable o proporcionado. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha reiterado la importancia de garantizar la libertad de expresión, especialmente cuando hay desacuerdo sobre un tema, y está claro que la zona de censura de Ealing socava esta libertad sin justificación”, dijo Robert Clarke, director adjunto de ADF International.

Fotografía de Alina Dulgheriu y su hija (c) behereforme.org, Ryan Christopher, Robert Clarke (c) ADF International

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