Suspenden a una futura matrona por publicaciones provida en Facebook
“Sara Spencer, una mujer nacida en Estados Unidos y residente en Escocia que estudiaba para ser matrona, fue suspendida y sometida a una investigación sobre su aptitud para ejercer la profesión debido a comentarios provida que publicó en un grupo privado de Facebook para matronas. Esta madre de tres hijos simplemente explicó su objeción a practicar abortos, en respuesta a una publicación que planteaba las siguientes preguntas: “¿Tienen las matronas algo que ver con los abortos? ¿Pueden negarse a participar en ellos por sus creencias?”
“Resulta preocupante que una junta de salud del NHS (el sistema público de sanidad del Reino Unido) se muestre reacia a recibir a una estudiante que sostiene ciertas creencias sobre la importancia de la vida humana prenatal.”
– Sara Spencer
Resumen del caso
En abril de 2024, Sara participó en un debate en Facebook señalando que existía “un derecho a negarse a participar [y] la ley protege el derecho [de las personas] a la objeción de conciencia” y que ella personalmente siempre se opondría a participar en “matar” a un niño no nacido.
“A raíz de las quejas sobre sus comentarios, Sara fue citada a una reunión con su superior directo en NHS Fife, la autoridad sanitaria escocesa. Este remitió el asunto a la Universidad Edinburgh Napier, que abrió una investigación sobre su aptitud para ejercer la profesión.
El NHS Fife decidió suspender la incorporación de Sara mientras durase la investigación, en contra de la recomendación del propio funcionario encargado de evaluar su aptitud para el ejercicio profesional.
La investigación se basaba en cuatro motivos: a) desprestigiar la profesión o la Universidad; b) comportarse de manera “perjudicial para la seguridad, la dignidad, el bienestar y la reputación personal y/o profesional de los demás”; c) hacer mal uso de las redes sociales; y d) actuar de forma contraria a las expectativas del Código Profesional del estudiante.”
“La carrera de Sara se ha visto afectada negativamente por un prejuicio cultural contra las personas con opiniones provida, presente tanto en su universidad como en su lugar de trabajo.
«Es evidente que, si bien las universidades de todo el país están comprometidas con diversas políticas de diversidad, han tenido dificultades para defender un auténtico pluralismo ideológico, castigando a los estudiantes que expresan pacíficamente sus opiniones. La historia de Sara pone de manifiesto la necesidad de una legislación que reafirme la libertad de expresión en estos entornos educativos, si se quiere mantener intacto el prestigio de las universidades escocesas», declaró Jeremiah Igunnubole, abogado de ADF UK, que apoya a Sara.
La discriminación persistente a pesar de haber sido absuelta de cualquier delito.
Con el apoyo legal de ADF UK, la investigación contra Sara fue archivada, ya que la universidad concluyó que no había fundamento para mantener acusación alguna. El NHS Fife se opuso rotundamente a este resultado, pero cambió de postura tras recibir correspondencia de la universidad.
A pesar de este resultado, los profesores de Sara en la Universidad Napier de Edimburgo han seguido advirtiéndole sobre su uso de las redes sociales, calificando sus comentarios sobre sus creencias provida como “inapropiados”.
Con el apoyo de ADF UK, Sara busca ahora que el NHS Fife reconozca sus derechos a la objeción de conciencia y a la libertad de expresión de creencias protegidas, así como garantías de indemnidad; esto es, que a futuro no se discriminará a aquellos estudiantes y profesionales que expresen opiniones provida.
Al comentar sobre su caso, Sara Spencer dijo:
“Es de sobra conocido que los profesionales médicos en el Reino Unido tienen derecho a la objeción de conciencia y pueden negarse a practicar un aborto.
“Como estudiante, esperaba poder participar libremente en debates con mis compañeros sobre los motivos de mi objeción de conciencia y conversar respetuosamente sobre cuestiones de derecho médico, ética y filosofía de la atención obstétrica, cuestiones que constituyen la esencia de nuestra profesión.
Me sorprendió la reacción del NHS Fife a que expresara unas creencias amparadas por la ley. Es preocupante que una junta de salud del NHS se muestre reacia a recibir a una estudiante que sostiene ciertas creencias sobre la importancia de la vida humana en la etapa prenatal.