Las mujeres y las niñas cristianas corren un mayor riesgo de sufrir violencia en Nigeria, advierten los expertos de la ONU.
- Los expertos destacaron los episodios de violencia por motivos religiosos que afectan de manera desproporcionada a los cristianos —en particular, a mujeres y niñas—, así como a otras minorías.
- ADF International insta al Gobierno nigeriano a garantizar la libertad religiosa y prevenir toda forma de violencia.
GINEBRA (8 DE JUNIO DE 2026) – Expertos de la ONU han enviado una comunicación formal al Gobierno de Nigeria en la que expresan su profunda preocupación por los alarmantes informes sobre violaciones de los derechos humanos cometidas por grupos armados, tanto militares como políticos, en el norte y el centro del país, que afectan de manera desproporcionada a los cristianos y, en particular, a mujeres y niñas, así como a otras comunidades religiosas y tradiciones espirituales.
La carta conjunta, emitida por los Relatores Especiales sobre: violencia contra las mujeres y las niñas, ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, cuestiones relativas a las minorías y la tortura, así como por el Grupo de Trabajo sobre las Desapariciones Forzadas o Involuntarias, surge en respuesta a los crecientes informes fiables y a los amplios esfuerzos de defensa realizados por grupos de derechos humanos y de libertad religiosa, entre ellos ADF International. El texto completo de la comunicación se hará público al término del plazo de 60 días concedido al Gobierno nigeriano para responder.
El comunicado se difunde en un momento en el que grupos militantes armados siguen aterrorizando a las poblaciones locales del norte de Nigeria y del «Cinturón Medio» mediante actos de violencia selectiva, secuestros, matrimonios forzados y conversiones forzadas. A pesar del creciente escrutinio internacional y de las denuncias bien fundadas de graves violaciones de derechos humanos, las autoridades nigerianas no han logrado proteger adecuadamente a la población civil ni llevar a los responsables ante la justicia.
Los expertos de la ONU mencionaron la “tendencia generalizada de violencia y persecución que afecta de manera desproporcionada a las comunidades cristianas en algunos estados del norte”, y señalaron el elevado riesgo de ataques por motivos religiosos por parte de milicias islamistas radicales, así como una amenaza creciente de violencia sexual contra mujeres y niñas.
Los expertos destacaron que el riesgo para las mujeres cristianas es especialmente elevado, señalando casos concretos en los que mujeres y niñas habían sido secuestradas, sometidas a violencia sexual, a conversiones forzadas y a matrimonios como menores, o habían sido agredidas por rechazar un acuerdo de matrimonio forzado. Observaron, además, que las mujeres y niñas cristianas que se encuentran en los campamentos de desplazados internos son especialmente vulnerables.
Los expertos independientes nombrados por el Consejo de Derechos Humanos para informar y asesorar sobre los derechos humanos en procedimientos especiales subrayaron el incumplimiento por parte de Nigeria de sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos en lo que respecta a la libertad religiosa, la seguridad, la libertad y los derechos de las mujeres y los niños, entre otros. Asimismo, señalaron que la aplicación de las leyes contra la blasfemia y las interpretaciones locales de la sharía en determinados estados son factores que contribuyen a la violencia contra los no musulmanes.
Los expertos hicieron hincapié en la necesidad de que las autoridades nigerianas investiguen con carácter urgente las presuntas violaciones, adopten medidas al respecto y protejan a las víctimas y a quienes siguen en situación de riesgo.
«Los cristianos, en particular mujeres y niñas, junto con otras minorías religiosas, han sufrido violaciones graves y sistemáticas de sus derechos a manos de grupos militantes armados que operan con impunidad en algunas zonas de Nigeria. Durante demasiado tiempo, la comunidad internacional ha guardado silencio mientras esta crisis se agravaba. La comunicación conjunta de cinco mecanismos de la ONU constituye un paso significativo y positivo para garantizar que estas violaciones reciban atención internacional y que se aborden plenamente sus causas fundamentales, incluidos los marcos jurídicos discriminatorios», afirmó Giorgio Mazzoli, director de Promoción de las Naciones Unidas en ADF International.
«ADF International está comprometida con la protección de la libertad de religión y de expresión en Nigeria y ha apoyado tanto a los cristianos como a las personas de otras creencias que se enfrentan a la discriminación y a otras violaciones y abusos de los derechos humanos. Al tiempo que acogemos con satisfacción los esfuerzos de los expertos de la ONU para exigir responsabilidades a las autoridades nigerianas a este respecto, instamos a dichas autoridades a que lleven a cabo con urgencia reformas en materia de seguridad y legislativas, y estamos dispuestos a apoyar los esfuerzos a todos los niveles para defender la libertad religiosa de todas las personas en todo el país».
«Los ataques generalizados y la violencia han devastado comunidades de todo el norte y el centro de Nigeria, lo que ha provocado graves disturbios civiles, el desplazamiento masivo de la población de sus tierras y —según informes recientes— más cristianos asesinados por su fe que en cualquier otro lugar del mundo solo en 2025. Instamos al Gobierno nigeriano a que aproveche este momento y redoble sus esfuerzos para poner fin a la violencia actual, garantizar que no haya impunidad y velar plenamente por las libertades fundamentales consagradas tanto en la Constitución como en el derecho internacional de los derechos humanos».
Defensa de ADF International en Nigeria
ADF International defiende a los cristianos y a otras minorías religiosas que sufren una grave persecución en toda Nigeria. Hemos prestado apoyo a numerosas personas que han sido atacadas por su fe o perseguidas en virtud de las leyes contra la blasfemia.
ADF International apoyó la defensa jurídica de Rhoda Jatau, una madre cristiana que permaneció encarcelada durante 19 meses por haber compartido un vídeo presuntamente blasfemo en el que se condenaba el linchamiento de la estudiante universitaria cristiana Deborah Emmanuel Yakubu. Jatau fue absuelta por completo en diciembre de 2024.
Recientemente, un Tribunal Superior nigeriano anuló la condena injusta de David* (pseudónimo utilizado por motivos de seguridad), un joven cristiano que fue torturado por ayudar a un converso perseguido a escapar de la violencia en el país. ADF International brindó apoyo a los abogados de David.
ADF International apoya también la defensa jurídica del músico sufí Yahaya Sharif-Aminu ante el Tribunal Supremo de Nigeria. Sharif-Aminu permanece encarcelado desde hace más de cinco años, a la espera de la revisión de su condena a muerte por un mensaje de WhatsApp considerado blasfemo. Tras la celebración de una primera vista oral en septiembre, actualmente aguarda el señalamiento de una segunda audiencia. En septiembre, a la salida del juzgado, un fiscal del Estado nigeriano amenazó con ejecutar públicamente al joven por haber enviado una canción por WhatsApp. Su caso puede suponer la abolición de las draconianas leyes contra la blasfemia, que agravan considerablemente el clima de violencia y hostilidad en Nigeria hacia las minorías religiosas, incluidos los cristianos.
ADF International también se sumó a varias organizaciones de derechos humanos y expertos que instaron al Departamento de Estado de EE. UU. a volver a designar a Nigeria como «país de especial preocupación» (Country of Special Concern, o «CPC» por sus siglas en inglés). Dicha calificación, otorgada en octubre de 2025, puso el foco internacional sobre las consecuencias para los derechos humanos derivadas de la situación de inseguridad del país.