Un juez brasileño condena a unos padres a prisión por educar a sus hijas en casa.
- Un matrimonio que decidió educar en casa a sus dos hijas ha sido declarado culpable de «abandono intelectual» y ambos han sido condenados a 50 días de prisión en el primer proceso penal contra padres que educan en casa en el país.
- Esta condena se inscribe en un contexto más amplio de preocupación por los derechos parentales en Brasil; ADF International está prestando asistencia jurídica a los padres en la apelación.
BRASIL (16 DE JUNIO) — Adauto e Ieda Denardi han sido condenados a 50 días de prisión por educar a sus hijas en casa. Ambos fueron declarados culpables de «abandono intelectual», y el juez señaló que los planes de estudio de la educación en el hogar no incluían programas sobre «educación de género y sexual» y «tolerancia y diversidad».
El tribunal también concluyó que, dado que a las niñas, de 15 y 11 años, no les gustaban los estilos musicales «trap» ni el «sertanejo» (música folclórica), su plan de estudios en casa tampoco las había educado adecuadamente en materia de diversidad cultural, a pesar de que ambas son pianistas consumadas y hablan varios idiomas.
Los Denardi fueron condenados inicialmente por un tribunal de primera instancia de São Paulo en abril de 2026. Ahora han recurrido la sentencia, impugnando el intento del Estado de encarcelarlos por ejercer su derecho a educar a sus hijas de conformidad con sus preferencias y convicciones. Su condena quedará suspendida mientras se resuelve la apelación, que será tramitada por la Sección 7.ª de la Sala Penal del Tribunal de Justicia del Estado de São Paulo, el máximo tribunal estatal. ADF International está prestando asistencia jurídica en la apelación.
“As a mother, I cannot conceive a more dictatorial state than the one that wants me in jail because I chose to exercise my right to direct the education and upbringing of my daughters. My husband and I are hopeful the court will recognize our right to choose the best education for our children and overturn this unjust conviction.»
– Ieda Denardi.
«Como madre, no puedo imaginar un Estado más dictatorial que aquel que quiere meterme en la cárcel por haber decidido ejercer mi derecho a educar a mis hijas y dirigir su formación. Mi marido y yo tenemos la esperanza de que el tribunal reconozca nuestro derecho a elegir la mejor educación para nuestras hijas y revoque esta condena injusta».
«Como madre, no puedo imaginar un Estado más dictatorial que aquel que quiere meterme en la cárcel por haber decidido ejercer mi derecho a educar a mis hijas y dirigir su formación» afirmó Ieda Denardi. «Mi marido y yo tenemos la esperanza de que el tribunal reconozca nuestro derecho a elegir la mejor educación para nuestras hijas y revoque esta condena injusta».
La condena se dictó pese a que el fiscal del ministerio público instó al tribunal a absolver a los padres. Tras escuchar a los testigos y evaluar el desarrollo social y académico de las niñas, el fiscal concluyó que los padres no habían descuidado a sus hijas.
En su sentencia, el juez acusó explícitamente a los padres de «utilizar a sus hijas como peones en una lucha ideológica, sometiéndolas a una forma de educación no reglada, cuya eficacia y calidad carecen de criterios de evaluación adecuados dentro del ordenamiento jurídico brasileño, al tiempo que excluyen por completo la participación del Estado».
El caso de los Denardi ha llamado la atención del Congreso, y los legisladores han celebrado recientemente varias sesiones públicas en las que los padres comparecieron e instaron al Congreso a actuar a favor de la educación en el hogar. En 2022 se aprobó un proyecto de ley sobre la educación en el hogar en la Cámara de Diputados, pero desde entonces se ha estancado en el Senado, lo que genera incertidumbre jurídica para los padres que desean educar a sus hijos en casa.
«El fiscal interrogó a los testigos y recomendó la absolución. Un perito psicopedagogo independiente no encontró indicios de negligencia. Las propias niñas describieron una educación diaria rigurosa. Aun así, el juez las condenó porque una de las hijas, de quince años, afirmó que consideraba moralmente cuestionables algunas las letras de algunas canciones y porque el plan de estudios no incluía contenidos sobre género aprobados por el Estado. Un progenitor ha sido condenado a prisión no por no educar a sus hijas, sino por educarlas según sus propios valores. Se trata de un abuso grotesco del derecho penal y no lo vamos a permitir», afirmó Julio Pohl, abogado de ADF International para América Latina.
Antecedentes
A pesar de que actualmente más de 70 000 niños reciben educación en el hogar en Brasil, la falta de un marco jurídico claro ha supuesto para muchos padres obstáculos adicionales a la hora de optar por esta modalidad.
En 2019, el Tribunal Supremo de Brasil dictaminó que la educación en el hogar no contravenía la Constitución, pero exigió una ley federal para regularla. Los padres que educan a sus hijos en casa han recurrido al derecho internacional para defender su derecho a dirigir la educación de sus hijos. La falta de una ley federal al respecto los ha dejado en un limbo jurídico y bajo la amenaza constante de sanciones. Una de las madres que se ha enfrentado a la oposición de los tribunales es Regiane Cichelero, una madre brasileña a la que un tribunal estatal le denegó el año pasado el derecho a educar a su hijo en casa. ADF International está prestando asistencia jurídica en el marco del recurso de apelación.
Sin embargo, hasta ahora, no matricular a los niños en el colegio se consideraba una infracción administrativa. Los Denardi son los primeros padres condenados penalmente por educar a sus hijos en casa.
Los padres de las Denardi comenzaron a educar a sus hijas en casa en 2020, tras constatar las deficiencias del sistema educativo público durante el periodo de formación online o en remoto de la pandemia. Desde que empezaron con la educación en casa, han observado una mejora significativa en el rendimiento académico de sus hijas y también han disfrutado de la posibilidad de incorporar su fe y sus valores personales al aprendizaje.