Una declaración histórica hace un llamamiento para establecer una moratoria internacional sobre la gestación subrogada.
- Una declaración política conjunta aboga por una moratoria internacional sobre la gestación subrogada
- ADF International modera el acto de presentación en la ONU y acoge con satisfacción el impulso constante para la abolición mundial de esta práctica
GINEBRA (22 DE JUNIO DE 2026) – Un grupo de Estados ha emitido hoy una declaración política en la que se insta a establecer una moratoria internacional sobre la gestación subrogada, como parte de una iniciativa más amplia dirigida a abolir esta práctica, de conformidad con el derecho internacional de los derechos humanos.
Impulsada por los Gobiernos de Italia y Chile, la declaración establece un compromiso común para lograr la abolición mundial de la gestación subrogada, promoviendo una moratoria internacional sobre esta práctica como paso previo hacia un instrumento internacional jurídicamente vinculante.
La declaración destaca las graves violaciones y abusos de los derechos humanos inherentes a la gestación subrogada, señalando especialmente la mercantilización de la vida humana y de la capacidad reproductiva de las mujeres, así como el perjuicio que la separación deliberada de las mujeres que los gestaron y dieron a luz supone para los derechos de los niños.
Los firmantes de la declaración advierten de que las mujeres y las niñas que participan en acuerdos de gestación subrogada se exponen a una larga lista de posibles daños, entre los que se incluyen graves riesgos médicos, coacción, explotación y pérdida de autonomía —peligros que recaen de manera desproporcionada sobre las mujeres vulnerables y los niños con acceso limitado a recursos efectivos—.
Asimismo, expresan su profunda preocupación por el impacto de la gestación subrogada en el desarrollo temprano, salud y el bienestar a largo plazo de los niños nacidos mediante esta práctica. La declaración señala posibles repercusiones psicológicas, emocionales y de identidad, así como complejos problemas jurídicos relativos a la filiación, la nacionalidad y la protección jurídica.
El documento se presentó en un acto de alto nivel celebrado al margen del 62.º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, organizado conjuntamente por los Gobiernos de Italia, Chile, Camerún y la Santa Sede, y moderado por ADF International.
La declaración se dio a conocer poco antes de que la relatora especial de las Naciones Unidas sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, Reem Alsalem, presentara ante el Consejo de Derechos Humanos un nuevo informe sobre la violencia contra las madres, en el que se señala que las madres gestantes corren un riesgo especial de sufrir violencia.
En su intervención en el acto, Eugenia Roccella, ministra italiana de Familia, Natalidad e Igualdad de Oportunidades, afirmó:
«La gestación subrogada ya no es una cuestión limitada a la legislación nacional o a las decisiones individuales. Se ha convertido en un fenómeno global, cada vez más condicionado por los mercados internacionales, los acuerdos transfronterizos y las profundas desigualdades dentro de las sociedades y entre ellas. Como responsables políticos, tenemos la responsabilidad de plantearnos una pregunta fundamental: ¿seguimos reconociendo a cada ser humano como una persona que debe ser respetada, o estamos dispuestos a aceptar situaciones en las que los seres humanos puedan convertirse en un medio para satisfacer los intereses y deseos de otros?»
«La creciente globalización de los acuerdos de gestación subrogada, en particular las prácticas comerciales y transfronterizas, ha generado complejas cuestiones jurídicas, éticas y de derechos humanos», afirmó Felipe Kipreos Palau, director de Derechos Humanos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile.
«La disparidad de marcos nacionales crea lagunas normativas que pueden fomentar la transferencia de riesgos y consecuencias perjudiciales de una jurisdicción a otra… Estos desafíos exigen una mayor cooperación internacional y un diálogo basado en el interés superior del niño y en la dignidad de todas las personas implicadas».
Reem Alsalem, relatora especial de las Naciones Unidas sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, también expresó su apoyo a esta iniciativa:
«Los Estados que se suman hoy a la declaración reconocen que la gestación subrogada plantea… preocupaciones fundamentales relacionadas con la dignidad humana [y] la mercantilización de mujeres y niños. Reconocen que estas preocupaciones no se limitan únicamente a los acuerdos comerciales, sino que los enfoques nacionales fragmentados facilitarán el crecimiento de un mercado transfronterizo global que endosa los daños a las mujeres y los niños de las jurisdicciones más vulnerables… Esta declaración demuestra que la acción política es posible».
«El derecho internacional ya respalda la postura de que la gestación subrogada es incompatible con la dignidad humana y los derechos tanto de las mujeres como de los niños; sin embargo, su rápida expansión y las lagunas jurídicas transfronterizas exigen una respuesta global coordinada», afirmó Giorgio Mazzoli, director de Área de ADF International ante Naciones Unidas.
«La declaración de hoy supone un importante paso adelante en la construcción del consenso internacional necesario para hacer frente a las graves violaciones de los derechos humanos y los abusos inherentes a esta práctica. Celebramos el liderazgo de los Estados patrocinadores e instamos a los Gobiernos de todo el mundo a sumarse a este movimiento para proteger a las mujeres y a los niños explotados por una industria que se lucra de su vulnerabilidad».
Un hito en la lucha por la abolición de la gestación subrogada
La declaración supone el último hito en el creciente movimiento internacional a favor de la abolición de la gestación subrogada y reafirma las recomendaciones de un informe histórico de la ONU presentado en octubre de 2025.
En el informe, la Relatora Especial de Naciones Unidas sobre la violencia contra las mujeres y las niñas concluyó que la gestación subrogada «se caracteriza por la explotación y la violencia contra las mujeres y los niños, incluidas las niñas», e instó a la comunidad internacional a trabajar para erradicar esta práctica mediante la adopción de un instrumento internacional jurídicamente vinculante.
ADF International ha sido una de las primeras voces en llamar la atención sobre las implicancias de la gestación subrogada para los derechos humanos en la ONU. Además de aportar testimonios de expertos e intervenir en múltiples actos de primer nivel junto a funcionarios gubernamentales y de la ONU, la organización fue también una de las fuerzas impulsoras de una carta de la sociedad civil respaldada por una coalición diversa de más de 220 ONG de 40 países, en la que se pedía una respuesta internacional coordinada ante la gestación subrogada.
En 2024, Italia se convirtió en el primer país en prohibir la gestación subrogada tanto dentro como fuera de sus fronteras, mientras que en septiembre de 2025 Eslovaquia aprobó una enmienda constitucional que prohíbe esta práctica. Más recientemente, en enero de 2026, la Comisión de Familia, Infancia y Adolescencia del Congreso Nacional de Chile impulsó una legislación histórica que prohibiría la gestación subrogada.