Una joven cristiana, raptada, obligada a convertirse y casarse con un hombre de 30 años, pide justicia ante un tribunal pakistaní
- Impugnación de la resolución que otorgó la custodia de María Shahbaz, de 13 años, al hombre de 30 años que la raptó.
- Alliance Defending Freedom presta apoyo en el caso, que podría sentar un precedente que proteja a las niñas de matrimonios y conversiones forzados.
ISLAMABAD (9 de julio de 2026) – María Shahbaz, niña paquistaní de 13 años, solicita ante un tribunal de Pakistán una resolución judicial que la proteja después de que un fallo anterior la dejara bajo la custodia de Shehryar Ahmad, el hombre de 30 años que la raptó el año pasado. Shahbaz fue arrebatada de su familia por un secuestrador que la forzó a convertirse al islam y a contraer matrimonio con él. Alliance Defending Freedom (ADF) respalda a María Shahbaz y exige poner fin a los matrimonios y las conversiones forzados en Pakistán.
«En todo Pakistán, el patrón de raptos, conversiones y matrimonios forzados de niñas menores de edad con hombres mucho mayores es alarmante. Cientos de niñas cada año son víctimas de estos matrimonios contraídos bajo coacción, en los que las menores pierden su libertad personal y sufren explotación y abuso.
María tiene solo 13 años y, sin embargo, ha pasado por una experiencia traumática que ningún niño debería sufrir jamás. El tribunal debe ahora hacer lo correcto: asegurar su libertad y sentar un precedente que proteja a las niñas vulnerables de estas atrocidades.”
— Tehmina Arora, Directora de Área para Asia de Alliance Defending Freedom
Shahbaz espera ahora que se señale una fecha para la audiencia, después de que el Tribunal Constitucional Federal, sin verificar su edad, la entregara de nuevo a su raptor. Alliance Defending Freedom continúa defendiendo a las víctimas del “matrimonio infantil” y de la conversión forzada, luchando para que ningún niño quede atrapado en un matrimonio forzado ni sea despojado de sus derechos básicos o de su libertad religiosa.
En una resolución adoptada hoy, el Parlamento Europeo ha destacado el caso de Shahbaz, ha pedido que sea devuelta a su familia y ha condenado enérgicamente la práctica generalizada de raptos infantiles y matrimonios forzados en todo Pakistán.
Antecedentes
María Shahbaz creció en Pakistán en un hogar cristiano. En julio de 2025, fue raptada y separada de su familia por Shehryar Ahmad, de 30 años, quien la obligó a apostatar de su fe y a casarse con él en contra de su voluntad. Desde entonces, ha estado expuesta a graves abusos y explotación.
En febrero de 2026, su caso fue llevado ante el Tribunal Constitucional Federal de Pakistán. Aunque Shahbaz y su familia esperaban una resolución que la permitiera volver a casa, este otorgó la custodia a su raptor, sometiéndola a más abusos y poniendo en peligro su seguridad. El tribunal, contraviniendo la ley paquistaní, nunca confirmó la edad de Shahbaz.
Según la ley paquistaní y las normas internacionales, un menor de edad no puede consentir legalmente una conversión o un matrimonio. Una investigación previa al fallo ya había confirmado que Shahbaz era menor de edad y que el certificado de matrimonio era falso. Aun así, el Tribunal Constitucional Federal otorgó la custodia al secuestrador.
“El tribunal que enjuicie este caso tiene la oportunidad de corregir una grave injusticia. María es una niña. Fue raptada y, aun siendo fehaciente la falsedad de los documentos aportados, el tribunal la puso en manos del hombre que la había raptado. Todo ello sin siquiera confirmar su edad. Esto no puede quedar así,» declaró Lazar Allah Rakha, abogado local aliado que sigue el caso.
La crisis del matrimonio bajo coacción y la conversión forzada en Pakistán
El caso de María no es un hecho aislado. Más de 1.000 niñas menores de edad son forzadas a convertirse y casarse cada año en Pakistán. El patrón es constante: rapto, falsificación de certificados de matrimonio y conversión, y uso de dichos documentos ante los tribunales para impedir el acceso de la familia a su hija. Las autoridades locales suelen ser cómplices y los tribunales no velan por el cumplimiento de la Ley de Restricción del Matrimonio Infantil del país, que establece a los 18 años la edad legal de matrimonio para las niñas.
Alliance Defending Freedom ha apoyado a decenas de niñas que han sufrido estos abusos. Reeha Saleem tenía 16 años cuando fue raptada por su vecino mientras regresaba a casa de la escuela en el distrito de Gujrat. Fue llevada a un lugar desconocido por cuatro hombres, agredida y forzada a casarse con uno de sus captores. Tras dos meses de abuso, logró escapar; sin embargo, como seguía “casada” formalmente con uno de ellos, la policía se negó a protegerla. Su matrimonio fue finalmente declarado nulo por un tribunal de Pattoki en 2024.
Maira, de 14 años, también sufrió tanto un matrimonio como una conversión forzados. Pudo escapar, pero padeció maltratos y chantajes, y se vio obligada a abandonar su fe cristiana. Acudió a la justicia, pero un tribunal superior inicialmente ordenó que fuera devuelta a su raptor. Con el apoyo legal de Alliance Defending Freedom, finalmente fue liberada del matrimonio forzado y devuelta a su familia.
“No se trata solo de María, aunque su situación es urgente y debe ser devuelta a casa. Este fallo, si se mantiene, seguirá erosionando la confianza de las comunidades minoritarias en la justicia. Esta petición de revisión es una oportunidad para que el tribunal reconsidere su fallo anterior y aplique la ley”, apostilló Rakha.
Recientemente, Pakistán ha comenzado a dar pasos importantes para abordar esta crisis. Este año, Punjab —la provincia más grande de Pakistán— aprobó la Ley de Restricción del Matrimonio Infantil de Punjab, que establece la edad mínima para el matrimonio a los 18 años. La legislación también subraya que los tribunales, en las causas matrimoniales que enjuicien, deben priorizar el interés superior del menor. Esta reforma llega en un momento en que líderes de todo el mundo —incluidos expertos de la ONU, eurodiputados y parlamentarios británicos— han denunciado la crisis de matrimonios y conversiones forzados en Pakistán.